bUsCaR (en este blog ó en internet)

12 mayo 2016

eL OjO siGuE aBieRtO


Como habrán notado, este blog ha estado inactivo por mucho tiempo.
Es lógico si consideramos que Facebook ha acaparado la red en materia de compartir opiniones, sobre todo gracias a la interacción que propone y facilita.

Personalmente, he mantenido más actividad en otros blogs de mi propiedad, más inclinados a la difusión literaria que a la opinión.

Sin embargo, me propongo continuar dando vida a elOjO qUe piEnsA. Tal vez sin la continuidad diaria de otrora, pero con la suficiente asiduidad como para que tenga el interés y la vigencia que merece un medio como éste.

La realidad, y su visión de ella en el día a día, merece un lugar mejor que el de las volátiles redes sociales.

Tomémonos el tiempo para dejar constancia...

10 enero 2013

Un OjO aL CrIStiAnISmO y a diOs

Estaba pensando en Dios. Fue Navidad. Y enseguida se me apareció una imagen de la Capilla Sixtina pintada por Michelangelo Buonarotti; esa donde un dios volador de barba y túnica se esfuerza por tocar con un dedo a un hombre desidiosamente sentado que apenas levanta su dedo.

Y me dije "Dios es Arte"

Entonces imaginé la música de ese momento. Y me di cuenta que esa música ya había sido compuesta. Que ha sido la música, posiblemente, lo más atrapante de este dios, de su manifestación entre los hombres. 

Los Artistas han creado a este dios y su mundo perfecto.

La figura de Cristo que recorre occidente, su crucifixión, su rostro inclinado en moribunda pose, su cuerpo raído, esquelético casi... puro arte. La estampita con la Virgen Madre y, sobre todo, La Biblia.

Gran literatura La Biblia.

Una novela contada cuatro veces, todas similares pero diversas, tomadas desde perspectivas diferentes. ¡La Palabra de Dios fue escrita por Hombres! Alguno dirá "transcrita". Tal vez. Pero consideremos el tiempor que pasó entre la "pronunciación" de la palabra bíblica y su escritura: de 40 a 70 años entre Mateo y Lucas. Esos escritores forjaron la verdadera piedra basal del Cristianismo. Crearon un mito muerto, lo resucitaron varias décadas después, y lo hicieron resucitando al protagonista, al héroe que -aun vencido- vence. Vuelve. Ni siquiera muerto es poseído. Se va, asciende en cuerpo entero. Así como ascendió el Cristianismo a partir de la resurrección del mito. Una obra maestra de la literatura.

La imagen de Cristo en la cruz me parece abominable.

Siempre me he preguntado por qué. Qué morbosa motivación llevó al arte sacro a tal mal gusto. Habiendo íconos preciosos de increible belleza, el Catolicismo se ha quedado para sí la imagen más sádica y terrible. ¿Qué salvación me puede prometer el horror? Un hombre torturado que yace exánime, clavado a dos maderos. Sangrante.

La corona de espinas es un hallazgo.

Hay que entender a Jesús-hombre para aceptarle al artista semejante osadía. Coronar a Cristo con espinas es una verdadera Obra de Arte en sí misma. Un ser como Cristo reclamaría esa corona y no otra. La soberbia de la clase creyente y su Papado estaban obligadas a llamarlo Rey. No podía ser de otra manera. Por lógica, todo rey era un poco Cristo. Poderoso. Amado. El Hijo de Dios debía ser un Rey. No podíamos soportar que fuera un Nazareno.

Nazareno fue el nombre con el que Jesús fue llamado por elección propia.
Hoy, en Argentina, Nazareno significaría algo así como "Villero"

Puro arte.

08 octubre 2010

uN OjO a lA vErDaD y lA mEnTIrA


Una de las perversiones que frena todo en la Argentina es la mentira.

Me doy cuenta: los argentinos tenemos la necesidad sistemática de mentir.
Nadie se salva, ningún estrato social queda fuera de este pandémico síndrome.

Resulta que tenemos el don de la palabra… Se dicen muchas cosas, todas lindas… Se promete más allá de lo posible, todo porque se sabe que cumplir no es una premisa.

Los mandatarios prometen. Dicen y dicen un montón de frases muy bien concebidas… Nada, o muy poco se ve después, se hace real.
Los amigos se comprometen, se dicen “si, dale” tan seguido que ya nadie cree que esa afirmación, esa promesa vaya a realizarse.

Es muy triste ser defraudado. Pero más triste es saberse parte de una parodia de realidad, que se instala en palabras, decretos, promesas que nunca serán cosas, hechos. Hablo de comunidades enteras estafadas en su más profunda esperanza. Hablo de un pueblo descreído que ya no cree en nada ni en nadie.

Hay un mal cosmético que se llama “maquillar la realidad”. Eso sucede en casi todas las culturas. Acá la cosa es mucho más profunda: Acá tenemos que hablar de una “cultura maniquí”, un dummy que se puede vestir con cualquier trapo, según la ocasión, pero que nunca deja de ser un cuerpo inerte, bobo y manejable por quien lo tenga a mano.

Y uno lo que espera es un país de cuerpo presente.

14 julio 2010

uN OjO a lA eSPañA cAmPeoNa


¡¡Campeones del Mundo !! En España se regocijan con el último título obtenido en futbol. Pero mientras más crece el deporte español, la sociedad toda, la política y las gentes muestran cada vez menos respeto por el prójimo, por los extranjeros… Por las diferencias.
La anecdota viene de la anterior copa del mundo de Alemania, en 2006: Cuando llegaba el bus con la selección francesa de fútbol para jugar su partido contra la española, decenas de seguidores de la roja los esperaban para recibirlos a puro grito de mono. Es que la de los franceses era una selección casu exlusivamente integrada por africanos negros. Los mismos sonidos de mico eran exteriorizados cuando, en el centro de Madrid, los miles de seguidores españoles miraban el partido en pantalla gigante.

La sociedad española se embrutece. La idea de una España Líder choca con la realidad económica actual. Atrás queda al humo vendido por Telefónicas y Repsoles de que esta España se insertaba en el alto mundo de la economía global para darle a su gente un mejor nivel de vida. Alguno entendió esto como “ahora seremos los mejores”, como si más dinero significara un status social, nacional, superior.

El Estado entendió el mandato y puso mucho dinero en infraestructura deportiva. Demasiado dinero. Ahora, España lidera en tenis, en fútbol, en basketball europeo, en deportes motor… Pero ese exitismo contrasta con los cientos de reportes de maltrato, de crímenes de extranjeros por simple xenofobia. Contrasta con la imagen de Ada, esa señora argentina de 88 años que hace treinta que viaja a ver a sus hijos y nietos allá, pero que esta vez se tuvo que volver sin verlos, maltratada por la policia y personal de migraciones porque “faltaba una carta de invitación”.

Esos actos son muestras del miedo. Esa nueva política, esa mala imitación de la de paises anglosajones (en Francia, ni por las tapas se les ocurriría semejante violación a los Derechos Humanos), esta modalidad de no dejar entrar a nadie sin mil novecientos papeles y papeletas previamente aprobados no está siendo bien comprendida por quienes deben llevarla a cabo. Porque no es más que la mala imitación de un Primer Mundo que no saben ser. No hace falta ser muy inteligente para entender que Primer Mundo significa “dignificar la educación, el respeto, la consideración al otro”. Eso es “civilidad y civilización”. Y estos aprendices de civilizados todavía deben las materias básicas a este respecto.

Pero el malatrato, en estos casos, puede ser también una politica de Estado. Quiero decir: Exagerar, poner el acento en demostrarles a los extranjeros, a los “sudacas”: “Aquí nadie se la lleva de arriba. Esto es España y no los queremos aquí”, dicho y hecho de la peor manera posible (como viene siendo) puede significar tambien un estrategia. Un intento de desmoralizar a los viajeros que llegan desde el otro lado del Atlántico Sur.

Pero cuidado: La gran industria nacional española fue y es el turismo. Por allí pasan 40 millones de turistas por año, casi duplicando la población estable. Ni querría creer que estas pautas, estas reglas del maltrato se aplican sólo a aquellos que vienen de cruzar el charco. Porque si alemanes, suecos, holandeses, ingleses pueden llegar sin cartas de invitación o sin tantos euros en sus bolsillos estaríamos ante un caso de gravísima discriminación. De ser así, pronto alguien les hará pagar por ello. Todo daño, a la corta o a la larga, reclama reparación.

Como el saqueo histórico del Alto Perú, los crímines de Pizarro, el genocidio amerindio...


España, te diría que no olvides que tus hijos se criaron aquí cuando allí no había qué comer...

Pero bueno, qué se puede esperar de la España que procesa al juez Garzón… La España del Rey franquista maleducado que hace callar al Presidente Chavez de mal modo...

Me tomo un avión a otra parte... Ala… joder!