bUsCaR (en este blog ó en internet)

21 marzo 2018

OjO cOn lA InTeLigEnCia aRtiFiCiaL

Me dice una amiga que le preocupa esto de las IA (Inteligencia Artificial). Le preocupan en tanto deshumanización, o suplantación de lo humano por un prototipo de lo humano. A mí, de eso me preocupa que, a futuro, el humano tome como modelo a imitar esa IA, que no es más que imitación de la IH (Inteligencia Humana).

¡Imagínense! Estaríamos intentando ser tan inteligentes como lo es una idea de nuestra propia inteligencia ya concebida de antemano. Eso sería la muerte de la inteligencia, de la idea real de inteligencia, que es una capacidad que depende del permanente desarrollo.

Sería algo así como intentar ser pintores imitando siempre a un pintor consagrado, o ser músicos componiendo solo en un estilo predefinido y legitimado, el de Mozart por ejemplo.

En contrapartida a esta idea bizarra, está el verdadero artista, con su IAr (Inteligencia Artística); con él no se puede lidiar, ya que siempre buscará una salida al callejón de la imitación. El buen imitador, sabemos, carece de todo arte.

Esto nos permite esperanzarnos. Las AI son inteligencias, pero no genialidades. Son incapaces de generar un Picasso o un Deleuze Menos que menos un Beethoven.

¿El mundo irá olvidando esos "lujos anacrónicos" del arte, en pos de los nuevos beneficios de los nuevos sistemas?, se pregunta mi amiga.

Sin duda, los mejores tiempos del arte ya pasaron. Manrique tenía razón; claro, él era un artista... y visionario: Todo pasado fue mejor.

¿Quedará, el arte, como una práctica obsoleta, parte de un pasado incomprensible?

Aquel arte sí; ese que definía un Nuevo Mundo (como se llamó alguna vez a una sinfonía). El arte que nos queda es chiquito, hiperadaptado, decorativo a medias, anecdótico. Negocio del arte, digamos. No veremos nunca más a otro Van Gogh.


Aunque nunca demos por muerta esa capacidad del humano llamada Rebeldía

12 mayo 2016

eL OjO siGuE aBieRtO


Como habrán notado, este blog ha estado inactivo por mucho tiempo.
Es lógico si consideramos que Facebook ha acaparado la red en materia de compartir opiniones, sobre todo gracias a la interacción que propone y facilita.

Personalmente, he mantenido más actividad en otros blogs de mi propiedad, más inclinados a la difusión literaria que a la opinión.

Sin embargo, me propongo continuar dando vida a elOjO qUe piEnsA. Tal vez sin la continuidad diaria de otrora, pero con la suficiente asiduidad como para que tenga el interés y la vigencia que merece un medio como éste.

La realidad, y su visión de ella en el día a día, merece un lugar mejor que el de las volátiles redes sociales.

Tomémonos el tiempo para dejar constancia...

10 enero 2013

Un OjO aL CrIStiAnISmO y a diOs

Estaba pensando en Dios. Fue Navidad. Y enseguida se me apareció una imagen de la Capilla Sixtina pintada por Michelangelo Buonarotti; esa donde un dios volador de barba y túnica se esfuerza por tocar con un dedo a un hombre desidiosamente sentado que apenas levanta su dedo.

Y me dije "Dios es Arte"

Entonces imaginé la música de ese momento. Y me di cuenta que esa música ya había sido compuesta. Que ha sido la música, posiblemente, lo más atrapante de este dios, de su manifestación entre los hombres. 

Los Artistas han creado a este dios y su mundo perfecto.

La figura de Cristo que recorre occidente, su crucifixión, su rostro inclinado en moribunda pose, su cuerpo raído, esquelético casi... puro arte. La estampita con la Virgen Madre y, sobre todo, La Biblia.

Gran literatura La Biblia.

Una novela contada cuatro veces, todas similares pero diversas, tomadas desde perspectivas diferentes. ¡La Palabra de Dios fue escrita por Hombres! Alguno dirá "transcrita". Tal vez. Pero consideremos el tiempor que pasó entre la "pronunciación" de la palabra bíblica y su escritura: de 40 a 70 años entre Mateo y Lucas. Esos escritores forjaron la verdadera piedra basal del Cristianismo. Crearon un mito muerto, lo resucitaron varias décadas después, y lo hicieron resucitando al protagonista, al héroe que -aun vencido- vence. Vuelve. Ni siquiera muerto es poseído. Se va, asciende en cuerpo entero. Así como ascendió el Cristianismo a partir de la resurrección del mito. Una obra maestra de la literatura.

La imagen de Cristo en la cruz me parece abominable.

Siempre me he preguntado por qué. Qué morbosa motivación llevó al arte sacro a tal mal gusto. Habiendo íconos preciosos de increible belleza, el Catolicismo se ha quedado para sí la imagen más sádica y terrible. ¿Qué salvación me puede prometer el horror? Un hombre torturado que yace exánime, clavado a dos maderos. Sangrante.

La corona de espinas es un hallazgo.

Hay que entender a Jesús-hombre para aceptarle al artista semejante osadía. Coronar a Cristo con espinas es una verdadera Obra de Arte en sí misma. Un ser como Cristo reclamaría esa corona y no otra. La soberbia de la clase creyente y su Papado estaban obligadas a llamarlo Rey. No podía ser de otra manera. Por lógica, todo rey era un poco Cristo. Poderoso. Amado. El Hijo de Dios debía ser un Rey. No podíamos soportar que fuera un Nazareno.

Nazareno fue el nombre con el que Jesús fue llamado por elección propia.
Hoy, en Argentina, Nazareno significaría algo así como "Villero"

Puro arte.

08 octubre 2010

uN OjO a lA vErDaD y lA mEnTIrA


Una de las perversiones que frena todo en la Argentina es la mentira.

Me doy cuenta: los argentinos tenemos la necesidad sistemática de mentir.
Nadie se salva, ningún estrato social queda fuera de este pandémico síndrome.

Resulta que tenemos el don de la palabra… Se dicen muchas cosas, todas lindas… Se promete más allá de lo posible, todo porque se sabe que cumplir no es una premisa.

Los mandatarios prometen. Dicen y dicen un montón de frases muy bien concebidas… Nada, o muy poco se ve después, se hace real.
Los amigos se comprometen, se dicen “si, dale” tan seguido que ya nadie cree que esa afirmación, esa promesa vaya a realizarse.

Es muy triste ser defraudado. Pero más triste es saberse parte de una parodia de realidad, que se instala en palabras, decretos, promesas que nunca serán cosas, hechos. Hablo de comunidades enteras estafadas en su más profunda esperanza. Hablo de un pueblo descreído que ya no cree en nada ni en nadie.

Hay un mal cosmético que se llama “maquillar la realidad”. Eso sucede en casi todas las culturas. Acá la cosa es mucho más profunda: Acá tenemos que hablar de una “cultura maniquí”, un dummy que se puede vestir con cualquier trapo, según la ocasión, pero que nunca deja de ser un cuerpo inerte, bobo y manejable por quien lo tenga a mano.

Y uno lo que espera es un país de cuerpo presente.

14 julio 2010

uN OjO a lA eSPañA cAmPeoNa


¡¡Campeones del Mundo !! En España se regocijan con el último título obtenido en futbol. Pero mientras más crece el deporte español, la sociedad toda, la política y las gentes muestran cada vez menos respeto por el prójimo, por los extranjeros… Por las diferencias.
La anecdota viene de la anterior copa del mundo de Alemania, en 2006: Cuando llegaba el bus con la selección francesa de fútbol para jugar su partido contra la española, decenas de seguidores de la roja los esperaban para recibirlos a puro grito de mono. Es que la de los franceses era una selección casu exlusivamente integrada por africanos negros. Los mismos sonidos de mico eran exteriorizados cuando, en el centro de Madrid, los miles de seguidores españoles miraban el partido en pantalla gigante.

La sociedad española se embrutece. La idea de una España Líder choca con la realidad económica actual. Atrás queda al humo vendido por Telefónicas y Repsoles de que esta España se insertaba en el alto mundo de la economía global para darle a su gente un mejor nivel de vida. Alguno entendió esto como “ahora seremos los mejores”, como si más dinero significara un status social, nacional, superior.

El Estado entendió el mandato y puso mucho dinero en infraestructura deportiva. Demasiado dinero. Ahora, España lidera en tenis, en fútbol, en basketball europeo, en deportes motor… Pero ese exitismo contrasta con los cientos de reportes de maltrato, de crímenes de extranjeros por simple xenofobia. Contrasta con la imagen de Ada, esa señora argentina de 88 años que hace treinta que viaja a ver a sus hijos y nietos allá, pero que esta vez se tuvo que volver sin verlos, maltratada por la policia y personal de migraciones porque “faltaba una carta de invitación”.

Esos actos son muestras del miedo. Esa nueva política, esa mala imitación de la de paises anglosajones (en Francia, ni por las tapas se les ocurriría semejante violación a los Derechos Humanos), esta modalidad de no dejar entrar a nadie sin mil novecientos papeles y papeletas previamente aprobados no está siendo bien comprendida por quienes deben llevarla a cabo. Porque no es más que la mala imitación de un Primer Mundo que no saben ser. No hace falta ser muy inteligente para entender que Primer Mundo significa “dignificar la educación, el respeto, la consideración al otro”. Eso es “civilidad y civilización”. Y estos aprendices de civilizados todavía deben las materias básicas a este respecto.

Pero el malatrato, en estos casos, puede ser también una politica de Estado. Quiero decir: Exagerar, poner el acento en demostrarles a los extranjeros, a los “sudacas”: “Aquí nadie se la lleva de arriba. Esto es España y no los queremos aquí”, dicho y hecho de la peor manera posible (como viene siendo) puede significar tambien un estrategia. Un intento de desmoralizar a los viajeros que llegan desde el otro lado del Atlántico Sur.

Pero cuidado: La gran industria nacional española fue y es el turismo. Por allí pasan 40 millones de turistas por año, casi duplicando la población estable. Ni querría creer que estas pautas, estas reglas del maltrato se aplican sólo a aquellos que vienen de cruzar el charco. Porque si alemanes, suecos, holandeses, ingleses pueden llegar sin cartas de invitación o sin tantos euros en sus bolsillos estaríamos ante un caso de gravísima discriminación. De ser así, pronto alguien les hará pagar por ello. Todo daño, a la corta o a la larga, reclama reparación.

Como el saqueo histórico del Alto Perú, los crímines de Pizarro, el genocidio amerindio...


España, te diría que no olvides que tus hijos se criaron aquí cuando allí no había qué comer...

Pero bueno, qué se puede esperar de la España que procesa al juez Garzón… La España del Rey franquista maleducado que hace callar al Presidente Chavez de mal modo...

Me tomo un avión a otra parte... Ala… joder!

14 septiembre 2009

OjO cOn lA vIdA cOmPaRtIdA‏



Para los que nos acostumbramos a vivir solos cierto tiempo, hay cosas que se nos imponen como inevitables.
En cambio para quienes siempre tuvieron alguien al lado, acciones como delegar, pedir, confiar, dejarse estar, olvidarse algo que otro recordara son situaciones habituales.

Eso me ha llevado a considerar esta entrada como posible de ser escrita. Por eso voy a escudriñar entre las ventajas y desventajas de vivir solo o acompañado.

Empezando por los solos en casa, lo primero a considerar es que (en tanto dueños de casa) no disputan: Usan lo que quieren cuando quieren, y no solo eso... LO ENCUENTRAN!!! Nada se pierde, y si se pierde, no hay nadie a quien culpar (lamentablemente). Eso los hace mas caprichosos pero mas autoexigentes. En casa solo no hay excusas.

Los que viven acompañados comparten, y eso hace que a veces (si no hay dos cosas iguales que usar al mismo tiempo) provoque roces: que quiero ver la novela y no tu bendito partido... que quiero usar el baño porque me voy y vos no salis... que donde dejaste el control remoto... por que no anda el secarropas!!! Y si, dos hacen una guerra, o el Paraiso (lo que quizas sea lo mismo para muchos!). Asi tambien, muchas cosas aparecen Por Arte de Magia: La heladera de pronto esta llena.. el telefono que no funcionaba ya tiene linea... Y si, hay alguien mas haciendo las cosas por los dos!!!

El solo debe acostumbrarse que en ciertas circunstancias no hay revancha: Asi como ese tel no se reparara solo, ni la heladera se llenara por arte de otro, tampoco puede el solo olvidarse de llevar la toalla al baño si va a tomar una ducha: De eso no se vuelve. Nadie se la pasara cuando quiera salir muerto de frio y completamente empapado. Tengo un amigo que una vez, al no encontrar ropa interior limpia, se puso un bombachon de la mujer y fue asi a trabajar. Total, quien iba a verlo! Eso no va a pasarle al solo.

El acompañado en cambio, puede dejarse a la desidia para luego gritar desde lo profundo de la regadera: TOALLLAAAA!!! CALZOOONNN!!... que alguien correra en su auxilio... Porque nadie deja a otro sin toalla o calzon en medio de tan ignominiosa empresa (aunque mas tarde se nos recrimine AD ETERNUM).

Por otra parte, hay momentos que el solo se pierde de compartir. Es una suerte de toma y daca con la vida: Por un lado, esas alegrias que uno recibe cada tanto el solo se ve obligado a compartirlas por telefono o msn o Facebook... Con alguien en casa, eso a veces merita un abrazo, un beso, risas y gritos sexuales (si es el caso de vivir con la pareja o con una linda/o amiguita/o! Tambien se pierde el otro costado, lo que le pasa al otro: El solo no puede festejar en vivo los regalos de la vida que recibe el partenaire del que vive acompañado. Tampoco puede reirse sarcasticamente de los yerros del otro (una dulce revancha de los cohabitantes!).

En todo sentido, soy un ferviente partidario de la cohabitacion, porque apuesto en general al trabajo en equipo; a la solidaridad y al exito en comun. Pero demas esta decir que sin espiritu de equipo de una de las dos partes no hay exito de ninguno. Lo que habra sera desorganizacion, mal humor, recriminaciones... Es asi, amigos/as, en ese caso mas vale solo/a...

30 agosto 2009

OjO aL mAtE dAdO eN lA mAnO


Qué lindo que es charlar con alguien mate por medio.

Mi primera experiencia con el mate está relacionada con el amor.

Yo no tomaba mate. En mi casa casi no se tomaba y además, mis padres no estaban casi así que yo me la pasaba con compañeros en un colegio medio pupilo o con amigos donde tampoco era comun que invitaran con un mate.

Pero un día conocí a alguien que se tomó la atribución de venirse por las mañanas a prepararme unos buenos mates munida de cuernitos de grasa. Y entonces, casi sin querer pero por quererla, me hice fanático del mate.

De esto no me di cuenta hasta varios años despues. Yo no sabía por qué yo podía tomar tanto mate, más que la mayoría. Hasta que me rencontré con la maestra que me enseñara ese hermoso hábito. Y me di cuenta que yo me comportaba igual que ella con respecto al mate. Ella podía tomarse tres termos seguidos, cosa que nadie más que yo hace, lo que me da la pauta de que ha sido ella la que me inculcó este vicio.

Y claro, nuestras charlas duraban mañanas y tardes enteras.

Con el tiempo entendí, por esta y otras experiencias, que en mí el mate se relaciona con el amor.

Esto, que es bastante complicado, ha hecho que ese gesto de compartir una pequeña vasija con hierba seca dentro y agua tibia se haya transformado en un acto de amor para mí; algo sin precio.

Hasta recuerdo, si se me permite, haberme enamorado de alguien que me convidaba mate a diario en el trabajo. Claro, ella qué podía saber del poder de esa pócima en mi verde corazón.

Hoy por hoy, no veo mejor momento de día que ese que se puede dar con alguien mate por medio, aun si se tratase de alguien que no necesariamente amamos. Creo que el mate compartido trae esa charla negada por tanto apuro; y esa charla con ese mate trae el amor de amigos, de vecinos, de compañeros... Y quizás el amor que engendre.

Hasta luego, voy a tomarme unos mates...

29 julio 2009

uN OjO a lA cOnVivENcIa


Me puse a pensar en por que uno querria vivir con alguien por el resto de sus dias.

Lo primero que me plantee es que esa persona que elegis tiene que producirte, generarte mucha ternura; en otras palabras, ganas de cuidarla todo el tiempo. Es decir que estarias con ella para no sufrir si sufre a la distancia. Para asegurarte de su felicidad.

Entonces me di cuenta que para querer vivir con alguien hay que amar mucho.

Solo asi se puede querer hacer feliz a otro todo el tiempo (y no solo en las buena del otro o en las malas de uno).

Y luego se me aparecio la palaba "convivir", que es vivir juntos pero mas que eso: Es vivir las mismas cosas con... (esa persona): Para eso tenes que estar orgulloso de esa persona, y creer mucho en el camino que ha elegido. Respetar eso y tener muchas ganas de acompañarla. Ademas, tenes que amarla lo suficiente como para compartir tu camino; querer hacer participe al otro de eso, de todo eso, como si fuera una fiesta de dos, que tendra seguramente muchos otros invitados: Amigos, familia... companieros de la vida y otros, a veces, de paso.

Todo eso compartido es "convivir".

Pero me di cuenta tambien que muchos creen que esto de convivir es algo tedioso.
Se llevan para esto de conceptos ajenos o propios, de experiencias que seguramente han sido fallidas, que no han sabido ser bien llevadas porque seguramente no tenian los condimentos que vengo de enumerar arriba.

Y quizas alguien como yo, que ha estado mucho tiempo solo, que no tiene necesidad de escapar de alguien para experimentar esa soledad un rato, pueda creer en la fiesta de la convivencia, que solo es posible desde un amor MUY MUY profundo. Un amor que lime toda asperezas de momentos no tan felices que cada individuo tienen derecho a tener cada tanto. Y respetar tambien eso, claro, desde el mismo amor.

Ese que genera respeto, paciencia, entendimiento...

Y que da ganas de alimentarse con sueños todas las manianas a la hora de preparar el desayuno juntos...

Vamos por más !

15 mayo 2009

uN OjO aL mUnDo y sU cAmBiO dE rUmBo


Hoy me han dicho que el mundo no puede ser cambiado. Y que lo único posible es adaptarse. Eso me ha dado cierta tristeza, que no compartiré porque me toca a mí en lo personal.

Lo que sí compartiré es el camino hacia desentrañar por qué creo yo que sí, que el mundo no sólo puede sino que vive siendo cambiado (aunque quizas hacia nuevos rumbos no muy identifiados con nosotros y nuestras necesidades).

El mundo cambia porque la vida es cambio.

Los virus mutan, las niños nacen cada vez más sabios... Las máquinas de matar se perfeccionan pero los movimientos antibélicos y ecologistas son mucho más fuertes que hace 10 años.

El mundo cambia para que nada cambie? A veces sí.

Me veo obligado a aceptar que los cambios radicales no se verifican sino cada 30 a 50 años. Eso es correcto y es mejor que así sea. De hecho, sería mejor que no hicieran falta esos cambios profundos de raíz... Pero lo son!

Los cambios duelen un poco. Aún al sacar las esposas que esclavizan, las muñecas duelen un poco, hasta que la carne vuelve a recordar cómo era la libertad y se acomoda bien.

En el sentido del cambio, cada uno de nosotros debemos y podemos ser mejores; nosotros somos el mundo, el micromundo de otros y eso es maravilloso. Qué es ser mejor? Cada uno lo sabe, a la hora de acostarse y de levantarse; cuando come o cuando hace el amor, lo sabe. Sólo debemos ser consecuente con eso que sabemos. No esperar una revolución sino provocar ese pequeño canbio diario, ese leve golpe de rumbo que a la larga será un cambio de viento positivo. Ese granito de arena para que un día seamos montaña.
El cambio empieza por uno pero reune millones. Es compartir un destino comun.

La solidaridad es la llave de ese mundo mejor, diferente. El egoísmo sólo trae guerras, miseria, pobreza.

La humildad es el picaporte del cambio. Si sólo creo en mí y en lo que creo, nunca entenderé mi parte en el asunto; siempre seré parte del problema de la disolución y de la separación.

Y el tezón es el puño, este puño con el que enfrentaremos a este pobre mundo miserable para hacerlo digno. Porque la Dignidad no se negocia, y si no está, no podemos ser felices.

Puño, picaporte y llave...
Sólo falta el empujón final para abrirnos el camino al cambio... (continuará)

25 marzo 2009

uN OjO sObRe lA LiBerTaD (hoY, 24 dE mArzO)



Muchas veces me pregunté qué es la libertad.

Un buen amigo dice que ella no existe, que es uno de los grandes mitos de la existencia. También lo dicen otros, filosos ellos, que no por no ser amigos dejan de tener mi consideración.

Hay, a mí juicio, dos clases o niveles de libertad: La que nos es dada y la que nos permitimos.

La primera está impuesta por las circunstancias, y está en nosotros asumir la lucha por cambiarla: Es la del esclavo que quería ser libre pero era sometido por la fuerza de un sistema; es la del casado que sabe que es su deber respetar ese compromiso asumido.

La segunda tiene que ver con los sentimientos y con la conciencia. Hay quienes se permiten todo y otros que nunca se permiten nada. Es decir, están los libertinos de conciencia y los esclavos de conciencia.

En el trabajo como en el amor, hay niveles de discrecionalidad. Estos niveles de “permisividad” son inconstantes tanto como sus dueños, las épocas y hasta el clima, por banalizar un poco la “razón”, que es justamente la madre de la mayoría de los malentendidos a la hora de hablar de “Libertad”.

En efecto, intentar razonar la decisión de alguien en pos de su libertad, cuando esta afecta los sentimientos de otros cercanos a él, confunde más de lo que aclara. Y a pesar de que estoy poniendo razonamiento en esto, no se debe confundir mi palabra con un intento racionalista de abordar el tema.

A lo que voy es que no hay, ciertamente, libertinos o esclavos, sino niveles de auto permisividad. Estos responden a necesidades muy complejas, a mitos, sueños y deseos que muchas veces dominan lo real hasta crear realidades de profunda raíz inconsciente. Si no, recuerden siempre la frase: “Yo sé que no me conviene, pero no puedo dejarlo…”

Sí, hay adicciones. Ellas no siempre se basan en el simple consumo de estupefacientes, claro. Hay repetición de conductas, de hechos, de movimientos y de reacciones que nos llevan siempre al mismo lugar de donde queríamos salir (ver “Todo es una Cadena” en http://poesiascinicas.blogspot.com). Esto nos lleva a hablar, ahora, de las causas que limitan la libertad (si es que ella existe realmente en un plano humano).

La primera limitante de una libertad absoluta sería el hombre mismo, en tanto carnal, mortal y vulnerable. Estamos hablando de un ser limitadísimo físicamente: No puede correr los 100mts por debajo de los 8seg por ejemplo, aun bajo estimulantes, como si puede hacerlo el cheeta. He ahí una limitante evidente. Tampoco puede sobrevivir bajo el agua 15m sin tanques de oxígeno, como sí puede hacerlo el delfín, por dar un caso.

En revancha, el hombre ha desarrollado una herramienta de liberación que trasciende su finitud, incluso la de su vida: La imaginación. Ésta es su mejor costado pero también la causa de sus mayores penas.

La imaginación puesta en acción crea. A esta creación solemos llamarla “Arte”, y produce obras que sobreviven al autor y a todos los que lo conocieron. En el arte, el hombre se expresa; no necesariamente comunica, sino que se deja ir; corre en menos de 8’’ los 100mts llanos… Nada bajo el agua durante horas sin más que un aliento eterno.

Y ese es el mejor arte del hombre, sin duda. Esa, su libertad!!

El problema se suscita cuando queremos ser artistas de las cosas de todos los días. Ahí, ante la impronta del esclavo que mira su reloj para llegar a tiempo, que cuentas los días y las monedas para pagar la factura pendiente, ahí es donde el artista sufre. Ahí donde el amor no puede ser un canto de balcón y cítara sino que es lucha de convivencia de todos los días. Ese es otro arte, hermanos mortales!

Y qué, entonces? Ser artista solitario o esclavo sin imaginación?

Pues a mi modo de ver, hay que saber poner la cuota de arte necesaria a cada paso que se da. Es muy desalentador ver a mis congéneres luchar contra la nada de sus vidas como perros de pastoreo que se contentan con correr las ovejitas y lamer la mano del amo al final de la jornada.

Los veo todo el tiempo y siento su nada; pero no puedo hacer que sus vidas tengan sentido más allá de la concreción de sus mínimas expectativas…

Ahora voy a hablar de la segunda limitante de la libertad: Nuestro karma.

Como Budista que soy, creo en el destino; pero no como cosa inamovible sino como “tendencia”; en otras palabras, como limitante en un plano de repeticiones universales que se traen y se llevan de vida en vida. Porque, claro, los Budistas creemos en la reencarnación.

En ese sentido, todos llegamos a esta vida actual con una cierta impronta dada por los eventos de vidas pasadas: somos como no supimos dejar de ser antes, y arrastramos esa valija hasta ésta y quizás otras vidas.

Ahora, con esto, la libertad adquiere otra arista: no sólo es un derecho más o menos bien ejercido. Es también la herramienta para el cambio.

Si no te permites ser feliz, si le permites a otro u otros que no te permitan ser feliz, ese es tu Karma. No es de ahora, es desde siempre y deberás enfrentar el hecho de que eres adicto a tu karma. Es muy difícil de trascender eso; de hecho, la conciencia de mi imposibilidad me hizo Budista.

Para los no budistas, sólo puedo aconsejar algo que viene de las Artes Marciales: “Acompaña siempre el movimiento”. Los caprichos, las posturas fijas en la hostilidad, no son otra cosa que la manifestación de la tendencia a chocar mil veces la pared. Ella podrá romperse algún día, pero antes te romperás tú.

Esto va también, claro, para los amores imposibles. No te quedes ni un instante en el imposible: Estás tratando de ser artista cuando deberías ser alpinista. No dejes que el imaginario de lo que podría ser te impida ver lo que es. Los hechos son los que mandan. Si alguien se va, acompáñalo hasta la puerta. Si alguien golpea a tu vida, tómate el minuto para abrirle y escuchar qué trae.

Gracias por permitirme la libertad de decirles esto. Hasta la semana que viene.

13 marzo 2009

uN OjO a lOs mIeDoS: lA mUeRtE



Muchas veces me pregunté por qué le temía a la muerte (digo “temía” porque ya no le temo, y eso es gracias a la práctica budista, de lo que alguna vez hablaré).

La respuesta me la dio mi observación de la vida y más precisamente un chico que vendía caramelos en un tren.

Y es que ese chico estaba vivo. Tan vivo como cerca de dejar de estarlo, dado lo caótica y precaria de su situación de vida: Muy pobre, con escasos 13 años y muchos más escasos recursos como para escaparle a esa realidad de pobreza rondante en la miseria.

Del otro lado estaba yo, sentado en mi asiento yendo a mi trabajo… Una vida miserable, sí, pero de otro modo muy distinto: Nada amenazaba a diario mi posición. De hecho era yo mismo quien se dejaba matar cada día.

Y ahí comprendí que el que teme a la muerte es el que está muerto. Nadie que le pelee día a día a la muerte de seguir aquí por nada, sin esperanza o sueños, le teme.

Ese chico estaba vivo porque le peleaba a la muerte cada día, cada mañana en que se levantaba para salir a

Montar esos trenes en busca de la vida, de esa moneda que le permitiera vivir un día más. Y no más que eso.

Sin esa actitud casi exagerada, exacerbada de enfrentarlo todo (esa que a veces nos choca por parecerse mucho a la arrogancia), sin ella no hay guerra, no hay batalla, no hay nada.

Mientras, este pasajero en viaje reflexionaba; la peor actitud ante la muerte porque allí, en la reflexión pura y en la pura inflexión, ella gana. Hay algo de muerte en la palabra dejada, en el pensamiento que pasa estación de largo sin hacerse carne ni nada más que neuronas especulando.
Porque vivir es movimiento, vibración... música y músculo
Así nos quiere la vida, luchadores.
Los que no, bancarse el miedo.

02 marzo 2009

uN Ojo A lA mIrAdA mIsMa



He regresado. Después de varios meses fuera, volví a este lugar, a esta zona del espacio virtual donde dejo constancia de que no vivo por que sí. Y que no voy a pasar por esta vida sin decir algo.

Esto no es que deba importarle a nadie más que a mí, claro está. Pero ya que voy a dejar algo, una piedra escrita que lleve mi nombre, digamos, como señal del paso, ya que estoy en este plan quién sabe por qué necesidad personal, voy a mirar.

Y al mirar, me veo obligado a pensar, a procesar lo que veo porque mirar no es ver y nada más.

Entre otras cosas, me he estado interesando en cómo la mirada reconstruye o recrea al objeto que mira.

Cuántas personas del sexo opuesto conocemos… miles, cientos de ellas un mismo día si se habita una gran orbe. Posamos una mirada fugaz, al paso sobre ciertas de ellas… pero un día, en le trabajo, la escuela, un bar, miramos a alguien que nos interesa volver a ver.

Y es notorio cómo ese mirar lo cambia todo; cambia, incluso, al mirado mismo.

Me dí cuenta escribiendo un guión para un corto en el que pretendía narrar la historia de un tipo común (muy común, un don nadie diplomado) quien de a poco iba, sutilmente, revelando su costado interesante; y bien, no pude. Por qué?

La respuesta es casi obvia, ahora que lo he intentado: Es que una vez que la cámara se posa en un objeto o sujeto, el mismo comienza a tomar una relevancia inusitada, aun si se tratara de un tipo sin ninguna gracia.

Así, igualmente, trabajan nuestros ojos al posar su mirada.

Capricho, intuición, casualidad, inconsciente… Por qué este y no aquél, ésta y no aquella? Eso parece tema para otra entrada.

Pero lo peor todavía no lo dije.

Resulta que esa mirada nunca es neutra (gracias a los dioses!); se trata de un mirar contaminadísimo, tanto más cuanto mayor en edad sea el que mira y más cerrada o limitada su educación y cultura.

No me refiero a una pobre educación sino a una represiva, por ejemplo, a la que yo consideraría la más pobre de todas.

Y es que miramos con ojos de espejo.

Poseemos, los humanos comunes, unos ojitos muy muy cincelados por las experiencias vividas desde la más temprana edad (para eso están ellas!). No podemos saber desde cuándo aunque la psicología nos hable de “experiencias uterinas” y hasta “preuterinas” (un día de estos todos caeremos en la cuenta de que, al fin, había vidas anteriores).

Yo me he descubierto buscando a alguien en la piel de otro. Quién puede culparme?
El secreto estaría en cómo deshacerse de ese “manual de similitud” con el que llegamos a mirar al otro como si de otro diferente se tratase.

Por favor! No quiero ser visto con ojos contaminados de otros! Denme la oportunidad de ser yo mismo! Y es que a veces, hasta nos favorece esa falsa representación… Quizás al principio de una relación, por ejemplo. Luego, uno mismo se encarga de dejar la peor imagen al ser, justamente, uno mismo. Y es que algunos no servimos para responder a las expectativas de otros. Ni siquiera a las propias, en mi caso.

02 octubre 2008

OjO cOn LoS vAmpIRos dEsAmOrAdOs


Hoy me dí cuenta de algo que yo mismo hacía

Que la gente cuando no quiere amar -o no puede- busca enojarse con el otro, encontrarle
alguna falla, forzar el error y así justificar en ese resbalar del otro la razón del desamor
propio

Qué tristes somos los mediocres amantes que, tortuosos, ponemos esa clase de trampa en los
piés del que nos ama para castigarlo después con nuestro desamor que ya estaba allí antes de
la trampa.

Por qué no decir no, no te amo. Mirá, me sos indiferente; no siento que seamos el uno para el
otro... No sé. Algo que pueda doler con sentido.

Pues estos buitres no pueden eso. Lo sé, yo mismo lo he sido tantas veces.Sólo pueden denigrarnos diciéndonos todo el tiempo cuánto les estamos y les hemos fallado. Pa
qué llamas? pa decirme eso? te hace feliz mi sufrimiento? No creo... Es más bien
autoconvencimiento; esquivada de culpas de aquellos que necesitan que los amemos a pesar de
no saber hacerlo ellos.

A este vampirismo yo lo combato con esceptisismo; no les creo.

Y esa es la estaca que peor les duele.

Porque el problema del que ama es que cree. Y estos se saben el cuento al dedillo, mira. De hecho, cuentan con ello.

A mí, por ejemplo, una niña muy suelta de cascos me ha dicho que no volvería a confiar en mí
un minuto después de prevenirme que tenía una marca en la espalda fruto de un escarceo con su "amigo" de lo más reciente. Y me lo ha dicho sentada en la cama mientras le sacaba su blusa!!!

De no creer... y esa es la mujer que amé.

Vaya que había vampiros por estos lares.

15 septiembre 2008

uN OjO aL aMoR qUe nO dA


Y... alguna vez tenía que hablar del amor. Tenía que ser.

Actividad u oficio en la que me considero poco menos que un experto, debo reconocer que tiene esto su particularidad, a saber:

El experto en amor es el que más ha fracasado.

Paradoja? No sé. Ya veremos al final de esta entrada si es así o no.

Para arrancar, diré que esto que llamamos en occidente "amor" es una construcción más o menos masoquista que pugna por empujarnos a abismos de necesidad, compulsión, felicidad incierta y desmesurada y, por último, deseo de asesinar al ser amado.

O sea que de "amor", poco. Porque "amor", segun libros como La Biblia, por ejemplo, es "darse".

Porque resulta que hemos estado contaminando esa idea de amor con novelas románticas de corte trágico desde el renacimiento, las que, si bien resultan muy atractivas al lector (hoy día también televidente) no tienen en cuenta que, como diría Victor Hugo, que "la Vida imita al Arte".

Verdad de las verdades, los occidentales hemos venido confundiendo dolor con amor, cosa que Freud ha calificado como "relación amor-odio", en opinión de él "inevitable".

Y siguiendo con Sigmund y sus antagonistas / secuaces, hay un elemento que no se debe subestimar, y eso es la adrenalina sexual.

Pues es que la "pelea" es inherente al encuentro sexual, y funciona como disparador de la pasión: en el mundo animal los cachorros juegan a morderse para prepararse para la conquista de la hembra cuando llegue la adultez; de hecho, las hembras del mundo animal suelen pelear al macho para constatar su aptitud fisica para asegurar una perfecta descendencia. El macho viejo no puede seguirles el tren, digamos.

Y volviendo a la pelea cuerpo a cuerpo, esas disputas explosivas en las parejas tienen como objetivo sacarlas de la rutina y llevarlas a un terreno más "animal", donde la pasión prime sobre el pragmático tedio del día a día. Así también, es una forma de chequear que el macho o hembra están todavía aptos (en este caso más psicologica-espiritualmente que físicamente, Viagra mediante).

En otras palabras, muchas veces peleamos hombre contra mujer / mujer contra hombre para llamarle la atención al otro y/ó testear si todavía está interesado. Porque en una pareja de años, qué hay más dulce que las reconciliaciones? Si seremos perversos, eh!!

Sin embargo, en Oriente el amor se basa en otros conceptos mucho menos pasionales, porque desde ya que NO se confunde sexo con amor (otro grave error romántico, digámoslo!!!).
Entonces, no es necesaria esa adrenalina (que se consigue en otra parte quizás) para mantenerse junto al ser amado: El amor en Oriente es más bien equlibrio (igualmente puede fallar, diría Tu Sam).

Y este punto es clave para entender las dos fuerzas en juego: Amor vs Egoísmo.

Mientras que si del amor depende el sexo yo me aseguraré de enajenarlo para mí, cuando van por carriles separados sólo me dedicaré a cuidar de mi amor sin posesividad, ya que es un sentimiento menos mezquino no habiendo nada que enajenar.

Y cómo no odiar al ser amado, a ese que queremos poseer y es imposible por ser externo, otro... qué deberíamos hacer? comérnoslo como hizo ese chino en Paris con su amante?

Pero claro, cómo explicarle a mi amigo que el hecho de que su mujer se acueste con otro no sería tan grave si ella, para hacerlo, no se armara la ficción de que está "enamorada" y simplemente se hubiera tirado una cana al aire antes de volver a casa? Así es, él la quiere para él solito, por eso ella se buscó otro. A causa, consecuencia.

Porque la verdad verdadera es que nadie quiere ser castrado, a menos que lo elija por sí mismo.

"If you love somebody, set them free" (Si amas a alguien, déjalo libre...) dice la canción de Sting.

Tan libre como para qué? es la pregunta...

That is the question...

29 agosto 2008

uN OjO a lA vIdA sIn sAtEliTeS


Estando en el campo, en una suerte de retiro autoimpuesto, me encontré ante la inevitable oportunidad de aislarme involuntariamente.

No es que yo no supiera que tal vez mi teléfono celular no habría de funcionar en esa zona del sur de la Provincia de Misiones donde recalé por una semana y algo. Pero uno no toma conciencia de cuán aisaldo estará hasta que lo está.

Intentar recibir o enviar un mensaje de texto implicaba movilizarse kilómetros debido a la muy mala o nula recepción de señal que los señores de Telecom se complacen en llamar "servicio", y por el que cobran a estos usuarios tarifa plena aun sin proveerla ni contar con red de telefonía fija para los pobladores de esta parte de la Argentina.

Así las cosas, uno se adapta a no vivir el minuto a minuto ni al día pendiente de la tecnología, sino que adopta otros criterios de organización para enfrentar la imposibilidad de contar con la e-ramienta.

Y así es todo en el campo.

Pero lo verdaderamente interesante es que el hombre (o al menos este hombre), ante tal desafío de paciencia, reconoce que alguna vez vivió sin celular. Alguna vez quien escribe y ustedes, casi todos ustedes, vivieron una vida que prescindía de tales artilugios y sin embargo nadie se moría por esa carencia.

El problema radica en el resto.

Me encontré entonces con que no es uno sino los otros los que no pueden adaptarse a esa nueva circunstancia. Esos que estan acostumbrados a tenernos a mano en cualquier momento (incluso en momentos en que no deberían pretendernos disponibles), se encuentran perdidos ante nuestro silencio o nuestra tardanza de un día o dos en responderles. Pasan a considerarnos "especimen desubicado inaccesible".

Pero, y más allá de los avatares que esto pudiere ocasionarnos, lo notable es que de tan immediatos no hemos vuelto disponibles, a tal punto que la no disponibilidad inmediata crispa, enherva, desestabiliza a nuestros frustrados interlocutores.

Y ese es un mensaje peligroso que la tecnología nos empuja a reproducir a cada paso que da: ya nadie tiene derecho a ser un especimen inaccesible sin pagar el precio por ello.

Y ese precio puede ir desde el reproche amoroso al fracaso profesional o la caída de un buen negocio.

Y todo por culpa de Telecom...


06 agosto 2008

eL OjO nO sE vEndE... cUáNtO hAy?


Es un mundo cruel éste en el que vivimos, no?

Las cosas que se hacen por guita!!!

Criar animales par matarlos a golpes por una piel puede ser cruel, pero al menos no es perverso (creo... lo estoy pensando).
Y hay peores!!!

Hay quienes adulteran o falsifican medicamentos humanos por hacerse unos mangos y terminan matando gente (podrían ser sus amigos, familiares...!!); hay otros que adulteran alimentos, o cambian las fechas de vencimiemto de los mismos (es más común de lo que creemos!!) Cómo saben que ellos mísmos no van a terminar ingiriéndolos??; están los que someten niños o los venden cuando son bebés (y los que los compran!!!!)...

Hay quienes estafan a jubilados... y hasta cajeros de banco que se les quedan con las monedas a los pobres viejitos!!! O bien, funcionarios que por unos mangos entregan registros de conducir a personas sin la mínima capacidad o responsabilidad para manejar un auto, sin darse cuenta ni importarles que quizás ese tipo mañana atropelle a un amigo, familiar o quizás al mismísimo corrupto que se los facilitó.

Están los que hacinan ancianos en hospicios para quedarse con la jugosa mensualidad que sus familias pagan por librarse de ellos...

Y qué decir de los que organizan reuniones multitudinarias en sitios cerrados, superpoblándolos de personas para ganar un poco más dinero del debido y sin contar con salidas de emergencia adecuadas, por ejemplo: Aquí no hace mucho hemos lamentado casi 200 muertos por ir a ver a una banda de rock (absurdo!!).

Hace poco me tocó (por trabajo) traducir unos folletos orientativos para WU (Western Union) donde se le hacía saber al publico que si él incitaba a sus clientes a que le enviaran dinero a través de WU, él recibiría U$S 5.000.- en caso de fallecimiento del remitente del dinero. perverso es poco!! Imaginen a los destinatarios en aprietos económicos, rezando para que el que manda el dinero tenga un accidente o algo, jajaja... La deseperación todo lo puede!

Vendemos niños, alquilamos vientres; comercializamos nuestra sangre para transfusiones; nos prestamos a experimentos médicos poniendo en riesgo nuestro cuerpo; abrazamos carreras peligrosas aceptando retos de locos; nos desnudamos para bailar ante desconocidos, vendemos nuestro sexo; explotamos niños para pedir monedas en las calles; ufff...
Qué más se podría hacer por guita? Vender a la madre?
Y cuánto te van dar !!!

27 julio 2008

OjO: nO dIGaS lO qUe nO qUieRaS qUe sUcEdA


A menudo me planteo qué relación de sometimiento hay entre lo que decimos (en broma o en serio) y los que nos sucede a diario, en la vida.

En alguna parte de nuestro inconsciente cultural anida la creencia de que discurso y realidad van por caminos diversos y separados.

Quizás la razón para tal aseveración radique en tan mentada costumbre occidental de elaborar un discurso "políticamente correcto" de cara a la sociedad que nos alberga, de manera que ese discurso oculte bien aquellas falencias sociales o sospechosamente "disfuncionales" que padecemos.

A eso se le llama "Inseguridad". También "Hipocresía". Ambas, esencia, socialmente aceptadas.

Bueno, así vamos por la vida diciendo lo que los demás deberían querer oír (o al menos eso creemos); pero tambien vamos dando pistas de nuestro verdadero "yo fáctico" o -peor aun- de nuestras peores fantasías, a veces xenófobas, a veces racistas o de inusitada violencia intelectual y/o sexual.

Y bueno, nadie es perfecto; ni siquiera para ser un perfecto hipócrita...

En oriente, sin embargo, se tiene una cosmovisión diametralmente opuesta.

Se considera a la palabra la espresión del ser, no la herramienta de negociación social de hombre. En ese sentido, dibujar en el aire con palabras una idea ensoñadora de uno mismo sería desleal y hasta dañino.

Y es que lo es.

Lamentablemente, en la larga lista de expresiones que la fraseología moderna nos ha regalado no hay ninguna que diga: "Dime de qué hablas y te diré quién eres".

Y no porque sea verdad lo que uno diga y nos haga lo que somos, no. Sino porque, a la larga, nos terminamos creyendo eso que decimos de nostros, de tal modo que sufrimos una suerte de mutación simbiótica para con lo que repetimos una y otra vez. Eso que en ciertos ámbitos se da en llamar "Afirmación".

La afirmación no es otra cosa que reafirmar algo tantas veces como sea necesario hasta que dicha conducta se haga carne en uno. Es la idea basal de la plegaria, por ejemplo.
Todo rezo es una suerte de técnica de afirmación.

Entonces, para qué pasarse la vida afirmando y reafirmando lo que uno NO quiere ser sino vender a los otros. En otras palabras, por qué vender lo que somos a los otros, nuestro ser?

Será que no nos dimos cuenta que la sociedad nos necesita tal cual somos, con nuestras falencias y nuestros pequeños esfuerzos por superarlas; con nuestros diferentes puntos de vista y opiniones que enriquezcan el debate diario. Con nuestras conductas diferenciadas, pero respetuosas de las las de los otros. Con nuestros gustos variados y no por ello irreverentes.

Será que no nos interesa ser nosotros mismos?

13 julio 2008

uN OjO aL cOnFliCtO cAmpO vS gObiErNo


Y así estamos.

Que el gobierno es un recaudador tiránico al estilo medieval; que el "campo" (término que englobaría desde el señor feudal S.XXI hasta las hormigas coloradas) pretende derrocar un gobierno constitucional "y popular".

Vienen y van. Van y vienen. Se repiten acusaciones absurdas (y no tanto, las menos); improperios absurdos (y no tanto, los más jajaja). Nadie parece detenerse ante lo extemporáneo del adversario con un racional " No contestaré a esa provocación".

Por el contrario, cada actor aprovecha el despiste verbal/actual del otro para justificar el propio, algo muy nuestro y criollo como la metida de pata.

Y yo me pregunto: Dónde se olvidaron el modelo de pais, eso que damos en llamar "Política de Estado"? Debe ser un papel muy chiquitito, una esquelita escrita en alguna servilleta de café, dado que nadie parece encontrar eso que TODOS reivindican, más o menos explícitamente.

Porque ambos lados dicen defender (y de hecho lo hacen) un modelo de país: el problema es que ninguno de los dos sabe cómo es ese modelo.

Del lado del gobierno, el conflicto no es más que un boicot al "proyecto popular de redistribución de la riqueza": Pues en ninguna parte se ha publicado CÓMO se la ha de redistribuir, y algunos pícaros de siempre aprovechan esa desinformación para especular que quizás el gobierno quiera darse más gustos que hasta ahora con ese dinerillo extra, o bien seguri financiando el "No Trabajes" de los planes sociales, en lugar de utilizarlo para desarrollar estrategias de reinserción laboral / social / económica / educacional de los más necesitados.

Del lado de campo, lo que pretende el gobierno es sacarle a ellos abusivamente para seguir fincanciando el gasto público del aparato estatal-totalitario que pretende ser omnipresente, omnisciente y omnívoro.

Y del lado de la gente?

Bueno, de lado de la gente está la frustración; la sensación de que esta comida que es la política nacional se cocina en ollas que nadie que no sea K puede revolver siquera. Y que los ingredientes de esa comida los maneja un grupo de patoteros que la venden a precio de oro.

Así y todo, el comun de ciudadano parece considerar más simpática la postura del que lo desabastece; y eso por qué? Porque el poder que se ejerce desde La Rosada no cae simpático a nadie, ya sea por estilo de conducción, por tendencia ideológica, por exceso de liderazgo o bien porque la sensación esa de omipresencia omnívora resulta asfixiante para el vulgo no movilizable por los intereses de ninguno.

Pues entonces quién lo tiene? dice el juego.

Y esa es la respuesta y la pregunta: No se trata de la pelea de dos pelados por un peine, no.Es la pelea de dos peines por hacerse de un pelado.

Pero el pelado, todavía no vino. O al menos nadie lo conoce aun.

Voy hasta la ruta por unas papas. Chau

30 junio 2008

OjO cOn eL mErcAdO dE cOnsUmO


Había una vez una niña apellidada Mercado.

Esta niña, inocente cuan campechana, solía cruzar el bosque que separaba su casa de la de su abuelita munida de una canasta de manzanas.

Pero un día se atravesó en su camino un lobo conocido como Capitalismo Salvaje.

Mercado interrumpió su lento pero seguro andar al ser interceptada por este lobo, quien con modos muy sensuales se dirigió a ella cortezmente. Y es que por entonces Mercado ya estaba en edad de merecer.

Cansada de tanto ir e ir rumbo a lo de la Abuelita Producción siempre siguiendo el mismo rutinario camino, prestó atención a las palabras del lobo.

- ¿Haz pensado en vender esas manzanas?, le propuso él.
- Abuelita me hará un rica tarta con ellas
- Y tú, ¿que haces con esa tarta?, interrogó el Lobo
- Pues... ¡me la como!, respondió Mercado, casi sorprendida por la obviedad de la pregunta.
- Y por qué no la vendes? Podrían darte mucho más dinero por la tarta que por las manzanas..., insistió él.
- Pero... ¿Por qué querría yo dinero en lugar de disfrutar de una rica tarta hecha por Abuelita..?, le respondió la niña, totalmente contrariada.
- Porque con dinero podrías comprar más manzanas y así fabricar más tartas..., la incomodó él.
- Gracias, pero yo sólo necesito una sola tarta para disfrutar, y además sólo tengo una abuelita, y ella no puede hacer más que una tarta por día. No necesito más que eso para ser feliz..., sentenció ella muy segura de sí.
- Bueno, que tengas un buen día, Mercadito..., se despidió el lobo mientras pergeñaba su plan.

El Lobo Capitalismo Salvaje dejó a Mercado y fingió irse, pero no hizo más que tomar un atajo y llegar antes a la casa de Producción.

- Buenos días, señora Producción..., se presentó el lobo. He venido a proponerle algo muy interesante..., agregó desde la ventana de la cocina donde la abuela Producción preparaba la masa de la tarta cuyas manzanas traería Mercado.
- Váyase, fuera..., lo despachó la abuela, que era de pocas pulgas. No necesitamos vendedores aquí...
- No soy un vendedor, señora Producción..., soy amigo de Mercadito..., presumió él buscando hacerle bajar la guardia.
- Bueno, siendo así pase y tómese unos mates conmigo hasta que llegue mi ñieta..., invitó ella.

El lobo aprovechó esa invitación para franquear la puerta de la que sería, a la postre, su víctima.

Para cuando su ñieta llegó, la abuelita Producción había sido deglutida por el Capitalismo Salvaje y en su lugar, en la cama, el lobo Capitalismo Salvaje la esperaba disfrazado de ella.

- Dulce Mercado..., dijo el lobo usurpando la voz de la vieja Producción; te esperaba ansiosa...
- Pero abuelita..., dijo la niña, ...¡qué voz tan grave e intimidatoria tienes!...
- Es para convencerte mejor... , dijo él.

Y así estuvieron un buen tiempo, como ya todos sabemos...
Esta historia continuará... (hasta cuando?)
El final? El de la abuela...

20 junio 2008

uN OjO piAdoSo aL HinCha dE fÚtbOl


Tanto se dice de oprobioso -y muchas veces con razón- acerca del simpatizante de fútbol argentino (puedo decir "sudamericano"?), que hoy me pongo a la tarea de rescatar lo noble que aun le quede.

Y es que siempre, por impacto de los medios o por simple morbo ancestral, nos vamos con la idea de lo malo, peligrosos, deshonesto de quienes pueblan las gradas de esos convocadores de masas que son los clubes de fútbol de esta parte del mundo.

Y con razón muchas veces.

Pero más allá de Barras Bravas y mafias -que existen y ojalá algún día ya no-, hay uno, cien, miles de hinchas humildes capaces de epopeyas poco creíbles con tal de estar cerca, de apoyar a los colores de su corazón futbolero.

Qué decir de aquél hincha de Tigre que, a pesar del riesgo que suponía, fue a dar aliento a su equipo a los pagos de Nueva Chicago. A sus 40 y algo desoyó a aquellos que le decían: "Te van a matar..." Y fue así nomás. Cómo olvidarte hermano! Dejaste la vida ahí.

Qué epíteto merecen hinchas de Racing Club, o de equipos como Rosario Central? Unos porque sufren mucho más de lo que gozan, y sin embargo se desesperan por una entrada cada domingo. Los otros porque cada partido de visitante presupone un largo viaje que siempre se emprenderá, sin importar la magnitud de rival o la instancia que el equipo se juega.

Esta noche de viernes, invierno y 4ºc, llueve, están jugando Argentinos Juniors y Rosario Central. Y ahí están todos: unos y otros que no paran de gritar. Los jugadores, agradecidos!

Hay cosas que ni los peores estigmas pueden corromper.

Valga esta entrada como humilde homenaje a todos ellos.

Hasta el domingo, y que gane San Lorenzo!