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06 agosto 2008

eL OjO nO sE vEndE... cUáNtO hAy?


Es un mundo cruel éste en el que vivimos, no?

Las cosas que se hacen por guita!!!

Criar animales par matarlos a golpes por una piel puede ser cruel, pero al menos no es perverso (creo... lo estoy pensando).
Y hay peores!!!

Hay quienes adulteran o falsifican medicamentos humanos por hacerse unos mangos y terminan matando gente (podrían ser sus amigos, familiares...!!); hay otros que adulteran alimentos, o cambian las fechas de vencimiemto de los mismos (es más común de lo que creemos!!) Cómo saben que ellos mísmos no van a terminar ingiriéndolos??; están los que someten niños o los venden cuando son bebés (y los que los compran!!!!)...

Hay quienes estafan a jubilados... y hasta cajeros de banco que se les quedan con las monedas a los pobres viejitos!!! O bien, funcionarios que por unos mangos entregan registros de conducir a personas sin la mínima capacidad o responsabilidad para manejar un auto, sin darse cuenta ni importarles que quizás ese tipo mañana atropelle a un amigo, familiar o quizás al mismísimo corrupto que se los facilitó.

Están los que hacinan ancianos en hospicios para quedarse con la jugosa mensualidad que sus familias pagan por librarse de ellos...

Y qué decir de los que organizan reuniones multitudinarias en sitios cerrados, superpoblándolos de personas para ganar un poco más dinero del debido y sin contar con salidas de emergencia adecuadas, por ejemplo: Aquí no hace mucho hemos lamentado casi 200 muertos por ir a ver a una banda de rock (absurdo!!).

Hace poco me tocó (por trabajo) traducir unos folletos orientativos para WU (Western Union) donde se le hacía saber al publico que si él incitaba a sus clientes a que le enviaran dinero a través de WU, él recibiría U$S 5.000.- en caso de fallecimiento del remitente del dinero. perverso es poco!! Imaginen a los destinatarios en aprietos económicos, rezando para que el que manda el dinero tenga un accidente o algo, jajaja... La deseperación todo lo puede!

Vendemos niños, alquilamos vientres; comercializamos nuestra sangre para transfusiones; nos prestamos a experimentos médicos poniendo en riesgo nuestro cuerpo; abrazamos carreras peligrosas aceptando retos de locos; nos desnudamos para bailar ante desconocidos, vendemos nuestro sexo; explotamos niños para pedir monedas en las calles; ufff...
Qué más se podría hacer por guita? Vender a la madre?
Y cuánto te van dar !!!

27 julio 2008

OjO: nO dIGaS lO qUe nO qUieRaS qUe sUcEdA


A menudo me planteo qué relación de sometimiento hay entre lo que decimos (en broma o en serio) y los que nos sucede a diario, en la vida.

En alguna parte de nuestro inconsciente cultural anida la creencia de que discurso y realidad van por caminos diversos y separados.

Quizás la razón para tal aseveración radique en tan mentada costumbre occidental de elaborar un discurso "políticamente correcto" de cara a la sociedad que nos alberga, de manera que ese discurso oculte bien aquellas falencias sociales o sospechosamente "disfuncionales" que padecemos.

A eso se le llama "Inseguridad". También "Hipocresía". Ambas, esencia, socialmente aceptadas.

Bueno, así vamos por la vida diciendo lo que los demás deberían querer oír (o al menos eso creemos); pero tambien vamos dando pistas de nuestro verdadero "yo fáctico" o -peor aun- de nuestras peores fantasías, a veces xenófobas, a veces racistas o de inusitada violencia intelectual y/o sexual.

Y bueno, nadie es perfecto; ni siquiera para ser un perfecto hipócrita...

En oriente, sin embargo, se tiene una cosmovisión diametralmente opuesta.

Se considera a la palabra la espresión del ser, no la herramienta de negociación social de hombre. En ese sentido, dibujar en el aire con palabras una idea ensoñadora de uno mismo sería desleal y hasta dañino.

Y es que lo es.

Lamentablemente, en la larga lista de expresiones que la fraseología moderna nos ha regalado no hay ninguna que diga: "Dime de qué hablas y te diré quién eres".

Y no porque sea verdad lo que uno diga y nos haga lo que somos, no. Sino porque, a la larga, nos terminamos creyendo eso que decimos de nostros, de tal modo que sufrimos una suerte de mutación simbiótica para con lo que repetimos una y otra vez. Eso que en ciertos ámbitos se da en llamar "Afirmación".

La afirmación no es otra cosa que reafirmar algo tantas veces como sea necesario hasta que dicha conducta se haga carne en uno. Es la idea basal de la plegaria, por ejemplo.
Todo rezo es una suerte de técnica de afirmación.

Entonces, para qué pasarse la vida afirmando y reafirmando lo que uno NO quiere ser sino vender a los otros. En otras palabras, por qué vender lo que somos a los otros, nuestro ser?

Será que no nos dimos cuenta que la sociedad nos necesita tal cual somos, con nuestras falencias y nuestros pequeños esfuerzos por superarlas; con nuestros diferentes puntos de vista y opiniones que enriquezcan el debate diario. Con nuestras conductas diferenciadas, pero respetuosas de las las de los otros. Con nuestros gustos variados y no por ello irreverentes.

Será que no nos interesa ser nosotros mismos?

13 julio 2008

uN OjO aL cOnFliCtO cAmpO vS gObiErNo


Y así estamos.

Que el gobierno es un recaudador tiránico al estilo medieval; que el "campo" (término que englobaría desde el señor feudal S.XXI hasta las hormigas coloradas) pretende derrocar un gobierno constitucional "y popular".

Vienen y van. Van y vienen. Se repiten acusaciones absurdas (y no tanto, las menos); improperios absurdos (y no tanto, los más jajaja). Nadie parece detenerse ante lo extemporáneo del adversario con un racional " No contestaré a esa provocación".

Por el contrario, cada actor aprovecha el despiste verbal/actual del otro para justificar el propio, algo muy nuestro y criollo como la metida de pata.

Y yo me pregunto: Dónde se olvidaron el modelo de pais, eso que damos en llamar "Política de Estado"? Debe ser un papel muy chiquitito, una esquelita escrita en alguna servilleta de café, dado que nadie parece encontrar eso que TODOS reivindican, más o menos explícitamente.

Porque ambos lados dicen defender (y de hecho lo hacen) un modelo de país: el problema es que ninguno de los dos sabe cómo es ese modelo.

Del lado del gobierno, el conflicto no es más que un boicot al "proyecto popular de redistribución de la riqueza": Pues en ninguna parte se ha publicado CÓMO se la ha de redistribuir, y algunos pícaros de siempre aprovechan esa desinformación para especular que quizás el gobierno quiera darse más gustos que hasta ahora con ese dinerillo extra, o bien seguri financiando el "No Trabajes" de los planes sociales, en lugar de utilizarlo para desarrollar estrategias de reinserción laboral / social / económica / educacional de los más necesitados.

Del lado de campo, lo que pretende el gobierno es sacarle a ellos abusivamente para seguir fincanciando el gasto público del aparato estatal-totalitario que pretende ser omnipresente, omnisciente y omnívoro.

Y del lado de la gente?

Bueno, de lado de la gente está la frustración; la sensación de que esta comida que es la política nacional se cocina en ollas que nadie que no sea K puede revolver siquera. Y que los ingredientes de esa comida los maneja un grupo de patoteros que la venden a precio de oro.

Así y todo, el comun de ciudadano parece considerar más simpática la postura del que lo desabastece; y eso por qué? Porque el poder que se ejerce desde La Rosada no cae simpático a nadie, ya sea por estilo de conducción, por tendencia ideológica, por exceso de liderazgo o bien porque la sensación esa de omipresencia omnívora resulta asfixiante para el vulgo no movilizable por los intereses de ninguno.

Pues entonces quién lo tiene? dice el juego.

Y esa es la respuesta y la pregunta: No se trata de la pelea de dos pelados por un peine, no.Es la pelea de dos peines por hacerse de un pelado.

Pero el pelado, todavía no vino. O al menos nadie lo conoce aun.

Voy hasta la ruta por unas papas. Chau

30 junio 2008

OjO cOn eL mErcAdO dE cOnsUmO


Había una vez una niña apellidada Mercado.

Esta niña, inocente cuan campechana, solía cruzar el bosque que separaba su casa de la de su abuelita munida de una canasta de manzanas.

Pero un día se atravesó en su camino un lobo conocido como Capitalismo Salvaje.

Mercado interrumpió su lento pero seguro andar al ser interceptada por este lobo, quien con modos muy sensuales se dirigió a ella cortezmente. Y es que por entonces Mercado ya estaba en edad de merecer.

Cansada de tanto ir e ir rumbo a lo de la Abuelita Producción siempre siguiendo el mismo rutinario camino, prestó atención a las palabras del lobo.

- ¿Haz pensado en vender esas manzanas?, le propuso él.
- Abuelita me hará un rica tarta con ellas
- Y tú, ¿que haces con esa tarta?, interrogó el Lobo
- Pues... ¡me la como!, respondió Mercado, casi sorprendida por la obviedad de la pregunta.
- Y por qué no la vendes? Podrían darte mucho más dinero por la tarta que por las manzanas..., insistió él.
- Pero... ¿Por qué querría yo dinero en lugar de disfrutar de una rica tarta hecha por Abuelita..?, le respondió la niña, totalmente contrariada.
- Porque con dinero podrías comprar más manzanas y así fabricar más tartas..., la incomodó él.
- Gracias, pero yo sólo necesito una sola tarta para disfrutar, y además sólo tengo una abuelita, y ella no puede hacer más que una tarta por día. No necesito más que eso para ser feliz..., sentenció ella muy segura de sí.
- Bueno, que tengas un buen día, Mercadito..., se despidió el lobo mientras pergeñaba su plan.

El Lobo Capitalismo Salvaje dejó a Mercado y fingió irse, pero no hizo más que tomar un atajo y llegar antes a la casa de Producción.

- Buenos días, señora Producción..., se presentó el lobo. He venido a proponerle algo muy interesante..., agregó desde la ventana de la cocina donde la abuela Producción preparaba la masa de la tarta cuyas manzanas traería Mercado.
- Váyase, fuera..., lo despachó la abuela, que era de pocas pulgas. No necesitamos vendedores aquí...
- No soy un vendedor, señora Producción..., soy amigo de Mercadito..., presumió él buscando hacerle bajar la guardia.
- Bueno, siendo así pase y tómese unos mates conmigo hasta que llegue mi ñieta..., invitó ella.

El lobo aprovechó esa invitación para franquear la puerta de la que sería, a la postre, su víctima.

Para cuando su ñieta llegó, la abuelita Producción había sido deglutida por el Capitalismo Salvaje y en su lugar, en la cama, el lobo Capitalismo Salvaje la esperaba disfrazado de ella.

- Dulce Mercado..., dijo el lobo usurpando la voz de la vieja Producción; te esperaba ansiosa...
- Pero abuelita..., dijo la niña, ...¡qué voz tan grave e intimidatoria tienes!...
- Es para convencerte mejor... , dijo él.

Y así estuvieron un buen tiempo, como ya todos sabemos...
Esta historia continuará... (hasta cuando?)
El final? El de la abuela...